Prioriza inversiones
Ayuda a dirigir presupuesto y controles donde una falla genera mayor impacto.
Ruta guiada por secciones para clasificar activos, entender sus tipos y priorizar controles.
Objetivo
Ayuda a dirigir presupuesto y controles donde una falla genera mayor impacto.
Permite saber qué proteger primero en incidentes y reducir tiempos de interrupción.
Conecta activos críticos con RTO/RPO, respaldos, recuperación y pruebas.
Facilita auditorías, evidencia de decisiones y justificación del riesgo residual.
Bases de clientes, financieros, contratos, PII, propiedad intelectual y respaldos.
Servidores, laptops, dispositivos móviles, equipos de red y almacenamiento.
ERP, CRM, apps internas, sistemas operativos, librerías y APIs.
SaaS, IaaS, DNS, correo, identidades, repositorios y plataformas de negocio.
Usuarios clave, administradores, dueños de proceso y personal con acceso sensible.
Facturación, pagos, logística, atención a clientes y operación crítica.
Proveedores cloud, outsourcers, integradores, pasarelas de pago y socios tecnológicos.
Data centers, sedes, energía, telecomunicaciones y marca corporativa.
Registros y evidencias que sostienen cumplimiento legal y contractual.
Identifica activo, dueño, ubicación, dependencia y proceso de negocio asociado.
Evalúa confidencialidad, integridad, disponibilidad, impacto económico, legal y operativo.
Asigna nivel Crítico, Alto, Medio o Bajo y controles mínimos por nivel.
Revisar la criticidad al menos cada 6-12 meses o cuando cambien procesos, tecnología, regulación, arquitectura o exposición.